Pedres, bucs i línies imaginàries

Las fronteras, tal y como las conocemos, no aparecieron hasta el siglo XVII. Aun así, el concepto de separación entre territorios viene de mucho antes: los reinos tradicionales ya contaban con zonas fronterizas pertenecientes a diferentes señores, y hace más de 4000 años, las civilizaciones de Babilonia ya dibujaban mapas de arcilla para registrar propiedades de tierra y cobrar impuestos.

Cuánto tiempo nos hemos dedicado a trazar líneas que nos separan. Que separan lo que consideramos nuestro de lo que no lo es (pero que nos obstinamos a conquistar, de la manera que sea).

Fronteras que tantas veces resultan absurdas, que dividen ciudades o incluso edificios, que cruzan mares y montañas con rayas salidas de un lápiz aleatorio. Trazos finísimos entre el bien y el mal, entre el amigo y el enemigo o simplemente, entre el dentro y el fuera. Porque para quien está dentro, el de fuera siempre será “el otro”. Y viceversa. Atravesarlas no es fácil. Y a veces, tampoco seguro. Como no lo era franquear las murallas.

El reino más extenso y poblado de la Tierra se llama Elgaland-Vargaland. Poca gente lo conoce, pero todo el mundo ha estado. Elgaland-Vargaland comprende todas las fronteras entre naciones y también el Territorio Digital. Tiene himno, bandera y pasaporte propio. Quien camina por sus confines lo hace por lo común, por el territorio imaginario donde todo se une.

Quizás convendría buscar con más énfasis estos territorios comunes. Quizás convendría hacerse ciudadanas de Elgaland-Vargaland.

Participantes:Vecinas y vecinos de Santanyí
Cliente:Ajuntament de Santanyí
Colaboradores:Terracor
Fecha:Octubre 2026